Para el mate, para el té, para la playa, para las sierras, para el trabajo…
Hay quienes sostienen que no es recomendable comer los menudos de las aves… Pero si alguien cría sus propias aves y deja que se desarrollen a la buena de Dios, sin sobredosis de hormonas ni nada que se le parezca, no puede perderse este clásico de la cocina económica. ¡Para chuparse los dedos!
¡Ideales para llevar a la playa y acompañar los mates de la tarde! (También sirven para alimentar la imaginación en cualquier lado).
Ideales para las picadas, las pizzitas son simples para hacer y las podés cubrir con los ingredientes que más te gusten (y un buen queso).
Unas croquetas bien sencillas, para comer solas o como guarnición para carnes.